Ciclar Semillas

El ciclado de semillas o seed cycling es una práctica nutricional que propone alternar cuatro semillas —lino, zapallo, sésamo y girasol— siguiendo las dos grandes fases del ciclo menstrual. La lógica es interesante porque cada grupo aporta grasas esenciales, lignanos, minerales y antioxidantes relacionados con la función hormonal. Pero hay que hacer una aclaración importante: no está demostrado que las semillas por sí solas “equilibren las hormonas” o hagan volver la menstruación. La investigación específica sobre seed cycling todavía es pequeña y de calidad limitada, aunque hay resultados preliminares interesantes, especialmente en síndrome premenstrual y SOP. (PMC)

¿Cómo funciona?

Podemos pensar el ciclo en dos grandes momentos.

Fase folicular — menstruación → ovulación
Aproximadamente días 1 al 14 en un ciclo de 28 días.

Acá se utilizan:

LINO + SEMILLAS DE ZAPALLO

El lino es especialmente interesante por sus lignanos, compuestos vegetales que pueden interactuar con el metabolismo de los estrógenos. Además aporta ácido alfa-linolénico (ALA), un omega-3 vegetal, fibra y otros compuestos bioactivos. De las cuatro semillas, el lino es probablemente una de las que tiene más investigación individual en relación con parámetros metabólicos y hormonales. (PMC)

Las semillas de zapallo aportan especialmente zinc, además de magnesio, grasas insaturadas y otros micronutrientes. El zinc participa en numerosos procesos vinculados con la función reproductiva y endocrina. Por eso se las incorpora tradicionalmente en esta primera mitad del ciclo. (PMC)

La idea de esta etapa no debería explicarse como “estas semillas hacen subir el estrógeno”. Es más correcto decir que aportamos nutrientes que acompañan un momento del ciclo en el que fisiológicamente aumenta la actividad estrogénica y se prepara la ovulación.


Fase lútea — ovulación → próxima menstruación
Aproximadamente días 15 al 28.

Acá cambiamos a:

SÉSAMO + GIRASOL

El sésamo, al igual que el lino, contiene lignanos y además aporta grasas insaturadas, calcio, magnesio y otros compuestos antioxidantes. Sus lignanos son uno de los motivos por los que se propone utilizarlo durante esta segunda mitad.

El girasol es particularmente rico en vitamina E y aporta además grasas insaturadas, magnesio y selenio. Estos nutrientes participan en procesos antioxidantes y en el funcionamiento normal del sistema reproductivo. La fase lútea es justamente aquella en la que, después de la ovulación, el cuerpo lúteo produce progesterona. (PMC)

Otra precisión importante: decir “el girasol produce progesterona” sería demasiado. La semilla aporta nutrientes implicados en procesos fisiológicos relacionados con la función ovárica; no funciona como progesterona ni garantiza que aumente esta hormona.

¿Cuánto y cómo?

Una forma práctica bastante utilizada es:

Días 1–14:
1 cucharada de lino molido + 1 cucharada de semillas de zapallo por día.

Días 15–28:
1 cucharada de sésamo molido + 1 cucharada de semillas de girasol por día.

No existe todavía una dosis clínica universalmente establecida para seed cycling. Por eso estas cantidades deben entenderse como una forma práctica de incorporarlas a la alimentación, no como una prescripción hormonal. (Acibadem Hospitals Group)

Idealmente, lino y sésamo triturados o molidos, porque así aprovechamos mejor sus componentes; pueden agregarse a yogures, granolas, untables, ensaladas, sopas, masas, etc.

¿Y si soy irregular?

Acá está lo interesante: no necesitamos tener un ciclo perfecto de 28 días para hacerlo.

Si menstruás, el día 1 siempre es el primer día de sangrado menstrual verdadero. Desde ahí comenzás lino + zapallo.

Si conocés cuándo ovulás —por temperatura basal, moco cervical, test de LH, etc.— tiene mucho más sentido hacer el cambio alrededor de la ovulación que cambiar automáticamente el día 15.

Por ejemplo, si tus ciclos duran 35 días y ovulás aproximadamente el día 21:

día 1 → 21: lino + zapallo
ovulación → menstruación: sésamo + girasol

Esto respeta mejor tu propia fisiología que obligar al cuerpo a entrar en un esquema 14 + 14.

¿Y si mis ciclos son TAN irregulares que no sé cuándo ovulo?

En ese caso se puede utilizar un esquema artificial sencillo de 14 días + 14 días y repetirlo, independientemente de cuándo aparezca el sangrado.

También existe la práctica tradicional de sincronizarlo con las fases lunares —lino/zapallo de luna nueva a llena y sésamo/girasol de llena a nueva— cuando no existe una referencia menstrual clara. Esto puede funcionar como herramienta de organización y registro, pero no hay evidencia de que la luna sincronice hormonalmente el ciclo menstrual.

Y esto para mí es una distinción importante: una cosa es utilizar la luna como reloj externo para sostener una práctica cíclica y otra afirmar que fisiológicamente va a provocar la ovulación.

¿Por qué ciclar si no menstruamos?

Acá haría una corrección a la idea de que “hay que ciclar sí o sí aunque tengamos amenorrea”.

Podemos hacerlo, pero no porque el cuerpo necesariamente esté atravesando una fase folicular y una fase lútea silenciosamente. Si no hay ovulación, por ejemplo, no existe una fase lútea normal con producción de progesterona por el cuerpo lúteo.

En una persona con amenorrea, el ciclado puede ser una forma linda y sencilla de incorporar regularmente alimentos nutricionalmente muy interesantes y crear un ritmo de observación corporal, pero no reemplaza averiguar por qué desapareció la menstruación.

Y esto es especialmente importante porque amenorrea no significa simplemente “mis hormonas están desordenadas”. Puede aparecer por embarazo o lactancia, pero también por baja disponibilidad energética, cambios importantes de peso, ejercicio intenso, estrés, SOP, alteraciones tiroideas, hiperprolactinemia, alteraciones hipotalámicas o insuficiencia ovárica, entre otras causas. ACOG recomienda evaluar una ausencia menstrual inexplicada de 3 meses o más. (ACOG)

Entonces, ¿qué estamos haciendo realmente al ciclar semillas?

No estamos dándole al cuerpo estrógeno durante 14 días y progesterona durante otros 14.

Estamos haciendo algo bastante más razonable: acompañando la alimentación con distintos perfiles nutricionales a lo largo del mes.

Lino → lignanos + ALA + fibra
Zapallo → zinc + magnesio + grasas insaturadas
Sésamo → lignanos + minerales + grasas insaturadas
Girasol → vitamina E + grasas insaturadas + antioxidantes


Cerrar X